Sobre Ruedas 92 - 2016 - page 4

4
/ Institut Guttmann
El origen de esta materia, en la que
vengo trabajando desde hace vein-
te años, es el interés por un grupo
de personas con las que siempre he
tenido una especial relación y una
especial empatía. Todo comenzó en
1996, con una beca social de la Fun-
dación Mapfre Salud que me permi-
tió trabajar
con y por
personas con
discapacidad intelectual. Se trataba
de determinar si las viviendas que
los profesionales diseñábamos de
manera genérica (las viviendas tipo)
eran las más adecuadas para estos
potenciales clientes, interesados en
vivir de manera autónoma, solos o
en pequeños grupos. O bien, desde
el ángulo contrario, si los profesio-
nales, junto con las personas con
discapacidad, teníamos que buscar
nuevos caminos en pro de un diseño
que promoviera las cualidades de
las personas y contribuyera a hacer
aflorar lo mejor de sus habilidades
menos visibles.
Aquello que comenzó como una inves-
tigación en proyectos de vivienda se
convirtió, años después, en un medio
para la búsqueda de entornos inclusivos.
Desde aquella investigación inicial, con
el cambio de siglo y del paradigma de
la discapacidad intelectual (2002), se
comenzó a hablar de
apoyos
, concepto
que la “Convención de las personas con
discapacidad” introduce en 2006, en su
articulado, como un derecho de todas
las personas, también en el hábitat.
Para la investigación en marcha,
significó pasar de los proyectos or-
dinarios de vivienda a un “modelo
para diseñar espacios accesibles”, lo
que sentó las bases de un “sistema
espacial de apoyos” en el hábitat,
con la participación, en estos, de las
personas con discapacidad intelectual
como evaluadores, al opinar y señalar
las dificultades de la accesibilidad
cognitiva en entornos y edificios. A
partir de ese momento y, en otros
casos, planificando la intervención
y la participación de usuarios con
afecciones más severas, se ha ido
desarrollando más contenido en el
modelo, y, simultáneamente, se ha
abierto el modelo a otros participantes,
como los allegados próximos: fami-
lia, amigos o profesionales, es decir,
aquellas personas de apoyo, capaces
de interpretar la voluntad y los deseos
de la persona con discapacidad.
Modelo y hábitat
inclusivo: un beneficio
para todos
La accesibilidad cognitiva en el hábitat
es una condiciónbásicapara la inclusión.
Es la propiedad del diseño de entornos
y edificios que los hace comprensibles
y fáciles de utilizar, y ser así espacios
que orientan y hablan a las personas
con un idioma propio, que se convierte,
Accesibilidad cognitiva
Berta Brusilovsky
Arquitecta
La accesibilidad cognitiva en el hábitat es una condición básica para la inclusión. Es la propiedad del diseño de entornos
y edificios que los hace comprensibles y fáciles de utilizar.
Neurorrehabilitación
El empoderamiento de los espacios que hablan
a las personas
1,2,3 5,6,7,8,9,10,11,12,13,14,...52
Powered by FlippingBook