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/ Institut Guttmann
Neurorrehabilitación
Úlceras por presión
Los lesionadosmedulares son pacientes que precisan una especial atención sanitaria, tanto desde el punto de vista cualitativo
como cuantitativo, y también van a necesitar una adaptación apropiada para poder tener una vida social y laboral adecuada.
Son muchas las complicaciones que presentan y una de las más frecuentes son las úlceras por presión, que son un problema
importante y frustrante.
Albert Samper
Servicio de Cirugía Plástica y Reparadora
Institut Guttmann
Diego Carrillo
Servicio de Cirugía Plástica y Reparadora
Institut Guttmann
La etiología de las úlceras de este tipo es la presión, de
manera que la compresión prolongada causa anoxia de los
tejidos blandos y trombosis de los pequeños vasos dentro
de ellos, lo que nos lleva a la necrosis, y si además ocurre
una infección secundaria, determinará la aceleración y
progresión del proceso. Al profundizar la necrosis y la
infección, queda expuesta e infectada la prominencia
ósea subyacente. Los cultivos de la herida pueden reve-
lar la presencia de cualquier microorganismo, pero los
más frecuentes son: Staphylococcus aureus, Escherichia
coli, Streptococcus pyogenes, Pseudomonas aeruginosa,
Aerobacter aerogenes y Proteus vulgaris.
Las úlceras por presión se producen invariablemente sobre
prominencias óseas, ya que la presión externa prolongada
sobrepasa fácilmente la presión hidrostática capilar. Esta
isquemia inducida por la presión juega seguramente el
mayor papel en la etiopatogenia de las úlceras por presión.
Presiones transitorias entre 40 y 100 mm/Hg excederán
la presión capilar y darán como resultado una isquemia
sin cambios apreciables en la morfología celular. Sin
embargo, si la duración de la presión ejercida es lo bas-
tante prolongada o repetida frecuentemente, aparecerá
la necrosis tisular. La obstrucción de la microcirculación
venosa y linfática también contribuye al daño tisular, esto
precipitará la acumulación de metabolitos de desecho y
al final la muerte celular. La presión sobre prominencias
óseas frecuentemente excede este nivel y puede ocasionar
un daño celular microscópico evidente, seguido de res-
puesta inflamatoria. Al principio estos cambios pueden
ser reversibles, pero si la presión se mantiene, ocurrirá
una necrosis. La piel y el tejido subcutáneo parece que
pueden soportar mejor la presión elevada, sin embargo, el
músculo puede tener otras propiedades que los cirujanos
utilizan cuando plantean una cirugía reparadora.
Actualmente el tratamiento básico de las úlceras por
presión pasa por una buena profilaxis, sin embargo, una
vez instaurada, los cuidados de enfermería son básicos,
ya que las medidas higiénico-posturales pueden evitar
la progresión de la úlcera y favorecer la curación por
segunda intención siempre y cuando se trate de úlceras
Las úlceras por presión se producen
invariablemente sobre prominencias óseas, ya
que la presión externa prolongada sobrepasa
fácilmente la presión hidrostática capilar.
Una vez tenemos una úlcera profunda y de
grandes dimensiones, la cirugía parece que es
actualmente el tratamiento de elección.