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/ Institut Guttmann
Dossier de actualidad
Daño cerebral infantil
En los últimos años, se ha producido un importante incremento tanto de las lesiones cerebrales adquiridas y congénitas
(traumatismos craneoencefálicos, ictus, tumores cerebrales, enfermedades infecciosas y parálisis cerebral), como de los trastornos
del neurodesarrollo (trastornos genéticos, trastornos del espectro autista y trastornos del aprendizaje) en los niños. Estos trastornos
producen lesiones físicas, cognitivas, conductuales, emocionales y sociales, repercutiendo en el niño, en su familia, en su entorno
social y en su rendimiento escolar, por lo que los programas de intervención deben integrar los tres ámbitos.
Antònia Enseñat
Neuropsicóloga
Área de Rehabilitación NeuroPsicoSocial.
Institut Guttmann.
Gracias a los avances en medicina, a la aplicación de nuevas
tecnologías y a los tratamientos actuales, muchos de estos
niños sobreviven a las secuelas cerebrales. Todo esto ha
generado una creciente preocupación por el daño cerebral
infantil, dado el impacto que provocan las secuelas sobre su
desarrollo y su capacidad de adaptación social. Además, el
daño cerebral representa en los niños una interrupción del
curso de su desarrollo normal, a diferencia de la población
adulta, cuyas etapas del desarrollo ya han sido alcanzadas.
En la actualidad, el daño cerebral infantil es conocido como
la “epidemia silenciosa”, ya que, en un primer momento,
muchos niños no presentan un déficit cognitivo observable
y han de pasar dos o tres años para que se evidencien los
problemas asociados al daño cerebral. Pasado este tiempo,
las lesiones físicas aparentemente ya han sido subsanadas,
pero permanecen todavía los problemas cognitivos, psico-
lógicos y psiquiátricos. Por lo general, una vez que finaliza
la fase aguda de tratamiento, el niño suele incorporarse
al entorno escolar, donde, a menudo, se infravaloran sus
dificultades cognitivas. Por tanto, muchas alteraciones
neuropsicológicas consecuencia del daño cerebral solo son
percibidas más tarde, a lo largo del desarrollo, cuando el
mal rendimiento en el colegio aumenta las sospechas de
que algo está ocurriendo. El funcionamiento familiar, el
estatus socioeconómico, el acceso a los servicios de rehabi-
litación y la respuesta a la discapacidad tendrán un papel
importante en la recuperación tras una lesión cerebral.
Entre las
consecuencias del daño cerebral
, las altera-
ciones neuropsicológicas abarcan aspectos cognitivos,
conductuales y emocionales. Estos niños pueden presentar
problemas de: dificultades de atención y reducción de la
velocidad de procesamiento de la información, altera-
ciones de la memoria y dificultades para hacer nuevos
aprendizajes, alteraciones del lenguaje y del habla,
alteraciones de las funciones ejecutivas y alteraciones
conductuales y emocionales.
Antes de diseñar un programa de rehabilitación neu-
ropsicológica infantil, es imprescindible una valoración
neuropsicológica completa que evalúe el funcionamiento
cognitivo, emocional y conductual del niño. Esta información
establecerá el diagnóstico, el tipo de intervención necesaria
y guiará el tratamiento a lo largo de todo el proceso.
Los objetivos de la rehabilitación neuropsicológica
infantil son ayudar a la recuperación y trabajar con el
niño con daño cerebral y su familia para compensar,
restaurar o sustituir el déficit cognitivo, así como en-
tender y tratar los problemas cognitivos, conductuales,
emocionales y sociales para averiguar cómo influye
este déficit en su entorno.
La rehabilitación neuropsicológica infantil
debe incluir al niño, a su familia y a la escuela.
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