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/ Institut Guttmann
Mireia Sanz
Mi experiencia
como monitora
Hola, me llamo Mireia Sanz y soy de Sabadell. El 20 de abril de 2007, tuve un accidente de tráfico a consecuencia del cual
me fracturé las vértebras D5 y D6 y, por tanto, me diagnosticaron una lesión medular. Una vez superada la fase crítica en el
Hospital Vall d’Hebron, ingresé en el Institut Guttmann, donde estuve prácticamente 10 meses haciendo rehabilitación. Fue
entonces cuando tuve el primer contacto con Game Over. Me ofrecieron la posibilidad de participar como monitora cuando
acabara la rehabilitación y así ha sido.
Tengo que reconocer que el “sí, quiero
ser monitora” lo dije muy rápidamente
y sin pensar bien en la responsabilidad
que eso comportaba y, sobre todo,
me hizo pensar en si podría hacerlo
o no y si sería capaz de transmitir el
objetivo de la campaña.
En septiembre de 2008, comenzaban
los períodos escolares y, por tanto,
también mi etapa como monitora. Eso
comportaba que tenían que cambiar
ciertas cosas de mi nueva vida y que
tendría que tirar adelante, por tanto,
lo primero que hice fue sacarme de
nuevo el carné de conducir, mejorar
la forma de quitar y guardar la silla
dentro del coche… pero, sobre todo,
me sirvió para levantarme de la cama
y tener alguna cosa que hacer.
Game Over me dio un aliciente para
sentirme útil, para estar motivada a
hacer una actividad y para ver que
mi experiencia como víctima de acci-
dente de tráfico podía servir para que
ningún joven pasase por lo mismo o,
al menos, intentar transmitir toda la
información posible para hacerles ver
que a ellos también les podía pasar.
Por tanto, puedo decir que Game Over
me ha servido para concienciar a los
jóvenes y, al mismo tiempo, me ayudó
a superar mi accidente y poder hablar
con normalidad de lo que comporta ir
en una silla de ruedas porque, muchas
veces, el hecho de no caminar es lo
que menos nos preocupa.
Durante estos cuatro años, he ido a
muchos institutos y, por tanto, he dado
charlas amuchos alumnos pero, no falla,
el procedimiento es elmismo. Ven entrar
a una persona joven en silla de ruedas
y se sorprenden, comienzo la charla y
escuchanpero todavía estánangustiados,
aunque al final todos acaban atentos y
haciéndome un montón de preguntas.
¿Qué te ha pasado? ¿Puedes conducir?
¿Aún sales de fiesta con tus amigos?...
Es aquí cuando ves que la charla ha
funcionadoyqueamuchos les ha servido.
Considero que, para que Game Over
funcione, has de creer que sirve y que,
gracias a ti, puedes cambiar hábitos
Experiencias
Foto: Joan Antoni Sàez