Page 26 - SR79_decembre_2011_23

Basic HTML Version

26
/ Institut Guttmann
sofá, con un panel en la pared…, sis-
temas preparados para personas con
discapacidad auditiva, visual, física
o intelectual... Los clientes y usuarios
deben exigir que los sistemas se adapten
a sus capacidades e intereses.
Clave4.Simplicidad.Resolver
problemas concretos
Para gozar de las ventajas de la tec-
nología no es necesario instalar sis-
temas complejos y completamente
integrados. En muchas ocasiones, es
posible encontrar soluciones simples,
basadas en un único producto, que re-
suelven problemas muy significativos.
La modularidad de los sistemas, su
escalabilidad y sencillez de instalación,
son criterios básicos para su elección.
Clave 5. Tecnología y arqui-
tectura deben ir juntas. El
principio de la usabilidad
Una casa no solo son unas paredes
y un espacio por el que circular. Los
edificios son lugares que ofrecen una
serie de servicios a sus usuarios.
Servicios como la protección del
ambiente exterior, el ocio, la comu-
nicación, la higiene, la alimentación,
la cocina, el trabajo, las relacio-
nes sociales. Los edificios no están
creados para ser “accedidos”, sino
para ser “usados”. Por eso, no basta
con la accesibilidad, es necesaria la
usabilidad. Un buen equipamiento
tecnológico puede perder el sentido
con un mal diseño de la vivienda y
un buen diseño puede no ofrecer su-
ficiente usabilidad a sus habitantes.
Clave 6. Asequibilidad
Para que las tecnologías de control
doméstico puedan llegar al máximo
número de personas con discapacidad,
es imprescindible que el precio de las
soluciones sea asequible y que exista
un sistema público que facilite su ad-
quisición a las personas que no puedan
permitírselo, de la misma forma que
ocurre en muchos países vecinos.
Clave 7. El valor de cada
persona y de su autonomía
Sin perjuicio del capítulo anterior y de
la escala de valores de cada persona,
es probable que se pueda avanzar en la
importancia que se le da a la autonomía
de las personas con diversidad funcional,
tanto desde un punto de vista personal
como social. En algunas ocasiones,
puede ocurrir que la persona con alguna
limitación quiera evitar nuevos gastos
e infravalore su autonomía. Cuando es
económicamente viable, disponer de
tecnología que facilita la vida debería ser
visto como una inversión prioritariamás
quecomoungasto. Laautodeterminación
para actividades tan sencillas como
cambiar el canal de la televisión, o entrar
y salir de casa, debe ser consideradacomo
un indicador de salud de las personas.
Clave8. Difusión, conocimien-
to, formación
Todavía existe un déficit de información
sobre todos estos temas, tanto para
las personas con diversidad funcional,
como para sus familias y profesio-
nales. Es significativo, por ejemplo,
que en la mayoría de facultades de
arquitectura o de los profesionales del
ámbito social o sanitario, que aten-
derán posteriormente a las personas
con discapacidad, no se incluyan estas
materias para el estudio. Será nece-
saria, por lo tanto, mucha difusión,
formación, información y evaluación
para que este tipo de soluciones llegue
a todas las personas que lo necesitan.
Clave 9. Confiar en especia-
listas
Para que un proyecto en autonomía
personal pueda ser exitoso, es importante
confiar en empresas especializadas que
conozcan y comprendan la situación de
las personas con diversidad funcional y
que puedan integrar las soluciones de
tipo tecnológico con las de tipo cons-
tructivo y otros productos de apoyo.
Concluyendo
Aquel primer paso dado por Joaquín
y otros pioneros hace años está dando
frutos cada vez más numerosos. Cada
día son más las personas que son más
autónomas gracias a la tecnología y
el número seguirá creciendo. En este
artículo, se ha tratado de proporcionar
las claves que permitirán potenciar este
crecimiento. La mejora de calidad de
vida de las personas beneficiarias, sin
duda, justifica cualquier esfuerzo.
SR
Dossier de actualidad