Page 23 - SR79_decembre_2011_23

Basic HTML Version

Sobre Ruedas /
23
encontrar otra vivienda accesible en
el municipio o barrio deseado.
La obligación del itinerario practicable
en todos los edificios plurifamiliares de
viviendas de planta baja y tres plantas
ha facilitado que, en un período de
gran producción de nuevas viviendas
(1997-2007), muchas de ellas (más
en unas Comunidades Autónomas que
en otras) tengan unas mínimas, pero
insuficientes, condiciones de accesi-
bilidad, ya que se admite un escalón
en el acceso al edificio y rampas del
12%. Se podría decir que estas me-
didas facilitan la visitabilidad (puedo
ir a casa de un amigo aunque haya
alguna dificultad) de las viviendas
y evitan la imperiosa necesidad de
cambiarse a otra cuando aparece
la discapacidad (adulto o persona
mayor), más que ofrecer un parque
de viviendas accesibles.
El CTE y el Decreto de habitabi-
lidad de Cataluña van más lejos y
pretenden acercarse al concepto
de vivienda universal accesible o,
al menos, convertible; es decir, que
con actuaciones de escasa entidad y
bajo coste pueda llegar a ser acce-
sible. Sin embargo, esta normativa
llega en un momento en que casi no
se construyen pisos nuevos y, por
tanto, su eficacia práctica tardará
en hacerse notar.
Lamodificación de la Ley de Propiedad
Horizontal y de la Ley de Arrenda-
mientos Urbanos para favorecer la
accesibilidad se ha revelado más útil
en el primer caso que en el segundo.
Así, son numerosas las comunidades de
vecinos que han incorporado rampas
en los vestíbulos de entrada, aunque
muchas de ellas con una pendiente
excesiva. Por el contrario, en viviendas
de alquiler, el miedo al desahucio (en
caso de contrato indefinido) o a la no
renovación (para contratos de 5 años)
frenamuchas intervenciones necesarias.
Políticas para la adaptación
de las viviendas existentes
Los planes de ayudas individualizados
de las Comunidades Autónomas para
la adaptación interior de las viviendas
tienen grandes limitaciones presupuesta-
rias y una tramitación larga y compleja
que limitan enormemente su eficacia.
Como posible alternativa es interesante
comentar, aunque no sea un programa
para adultos con discapacidad, sino
para personas mayores, el programa
de adaptación funcional de 2.400 vi-
viendas que ha llevado a la práctica
(años 2009-2010) la Diputación de
Barcelona. Las principales diferencias
de este programa respecto a las ayudas
de los planes antes citados radican en
que hay una valoración previa de las
necesidades en el propio domicilio por
parte de un equipo multidisciplinar
(trabajador social, fisioterapeuta y arqui-
tecto), con la presencia del contratista
que ejecutará la obra que, finalmente,
tendrá que ser conformada por el mismo
equipo una vez terminada. El sistema
se ha revelado más rápido y efectivo
que el tradicional y podría ampliarse
a otros colectivos.
Es positivo que los planes de fomento
de la rehabilitación de edificios de
viviendas contemplen la accesibilidad
como una mejora más. De hecho, la
colocación de un ascensor puede ob-
tener una subvención de hasta el 60%
de su coste, que sube hasta el 80% si
se consigue un itinerario practicable
para personas con discapacidad.
Perspectivas
A pesar de la intención de universalizar
la accesibilidad para todas las viviendas
de nueva construcción que plantean el
CTE y el Decreto de habitabilidad de
Cataluña, esta medida tardará tiempo
en hacerse notar, debido a la parálisis
que presenta el sector de la vivienda
como consecuencia de la burbuja inmo-
biliaria, pero, también, por el descenso
de la población, que ya se manifiesta
en los últimos años. Por lo tanto, el
parque de viviendas actual será el que
tendremos los próximos años. Así, hay
Antes
Después
Dossier de actualidad | Autonomía personal y discapacidad