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/ Institut Guttmann
La accesibilidad de la vivienda, para facilitar
la autonomía personal y los proyectos de vida
independiente
El desarrollo de normativa para que
las viviendas nuevas sean accesibles
o, al menos, visitables es un hecho que
no se ha trasladado, de forma clara,
al mercado, a pesar de los innegables
avances, mientras que las políticas para
adaptar las existentes son de tramita-
ción administrativa compleja, limitadas
económicamente y con resultados finales
muy a menudo poco satisfactorios por
una ejecución inadecuada.
Que el mercado ofrezca viviendas
accesibles, nuevas o usadas, y que la
legislación admita adecuar la propia
estableciendo los canales para su finan-
ciación, son soportes imprescindibles
para facilitar la autonomía personal
y los proyectos de vida independiente.
Normativa existente
En cuanto a las viviendas de nue-
va construcción, es bien conocida la
normativa estatal de reserva del 3%
de viviendas de Protección Oficial
de nueva construcción (públicas o
privadas) para personas con discapa-
cidad, y las normativas autonómicas
que, con ligeras variantes, obligan a
prever un itinerario practicable para
personas con discapacidad que una
la vía pública con todas las vivien-
das, en aquellos edificios en que sea
obligatoria la instalación de ascensor
(generalmente, planta baja más 3
plantas). Recientemente, el Código
Técnico de la Edificación (CTE), que
es la normativa estatal que regula
los principales aspectos de la cons-
trucción de los edificios, ha unificado
los requisitos de ese itinerario para
todas las Comunidades Autónomas,
aumentando el nivel de exigencia (no
admite ningún escalón en la entrada
del edificio y reduce la pendiente de
las rampas a un máximo del 10%)
y redenominándolo como
itinerario
accesible
. Por último, el Decreto de
condiciones de habitabilidad de las
viviendas de Cataluña, de abril de
2009, incorpora la obligación de que
todas las viviendas tengan unas míni-
mas condiciones de accesibilidad en su
interior, es decir, que sean practicables.
En referencia a las viviendas existen-
tes, la Ley de Propiedad Horizontal
obliga a las comunidades de propie-
tarios a realizar y pagar las adapta-
ciones necesarias en los vestíbulos y
elementos comunes, siempre que su
importe no supere el equivalente a
tres cuotas mensuales, y la Ley de
Arrendamientos Urbanos autoriza
adaptaciones interiores de las vi-
viendas por razones de accesibilidad
notificándolo al propietario, pero
con la obligación de devolverlo al
estado original al dejar el piso, si el
propietario así lo exige. Son pequeños
avances en la legislación que dan un
cierto margen de maniobra, pero que
no resuelven todas las circunstancias
que se plantean en la vivienda usada.
Situación actual
¿Qué transcendencia práctica ha te-
nido esta normativa? La reserva del
3% de viviendas de Protección Oficial
de promoción pública ha llegado al
usuario final y ha tenido una mate-
rialización razonablemente eficaz
(no exenta de dificultades), pero la
de promoción privada raramente ha
cumplido sus objetivos. Además, la
reserva específica no permite cam-
biar de domicilio con facilidad, dado
que resulta tremendamente difícil
Dossier de actualidad
Cualquier proyecto de vida necesita de una vivienda que le dé cobijo. Si ello resulta difícil para el conjunto de la población,
presenta importantes escollos añadidos cuando las personas que lo quieren llevar a cabo tienen una gran discapacidad.
Xavier Garcia-Milà
Arquitecto