Page 14 - Sobre Ruedas - Revista 77

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Inclusión.
Una palabra relativamente joven en el contexto escolar
que todavía no ha cumplido la mayoría de edad. Una palabra
que pretende superar a la ya jubilada integración. Una palabra
que da derechos a todos los alumnos, ya sea con necesidades
educativas especiales o sin ellas. Una palabra que entiende la di-
versidad como un pilar básico en el aprendizaje. Una palabra que
no pretende simplemente acoger la diferencia sino enriquecerse
con ella. Una palabra que implica un camino único para todos,
pero con la capacidad de adaptarse a las necesidades e intereses
de cada uno de sus transeúntes. Una palabra que, entre todos,
debemos intentar que deje de ser eso, simplemente una palabra,
y pase a ser un hecho.
Inclusión.
Actualmente, y aunque todavía queda un largo camino
por recorrer, este concepto está presente en cada vez más co-
munidades escolares. Desde hace años, los miembros de dichas
comunidades saben que ese es el punto en el horizonte que
nos debe servir de referencia en el camino a seguir. Sin embargo,
también es cier to que este camino es complejo y conlleva unas
implicaciones: el cambio en los modelos de enseñanza y apren-
dizaje y en la organización interna, la potenciación del trabajo en
equipo del profesorado, el tratamiento flexible del currículo y la
colaboración entre escuela y familia.Ya sea por desconocimiento,
falta de formación o incapacidad de gestionar los recursos pro-
pios, no siempre se llevan a cabo. ¿Por dónde empezar a asegurar
los pilares de este edificio? Desde la formación del profesorado.
Siguiendo a Climent Giné
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,
la inclusión educativa tiene que ver con
la capacidad de «construir» una escuela que responda a la diversi-
dad de necesidades de los alumnos
. Este proceso de «construc-
ción» tiene que estar liderado por el profesorado y requiere del
compromiso y de la implicación de toda la comunidad.
Inclusión.
Un concepto indisociable con el de socialización, donde
el papel de la Educación Física como espacio de acogida y de
igualdad de opor tunidades es fundamental. Por un lado, por la
construcción y aceptación de uno mismo con sus propias pecu-
liaridades, habilidades y dificultades. Esto tiene lugar gracias a la
propia percepción durante la práctica y al feedback recibido por
los compañeros. Por otro lado, por la multitud de situaciones in-
trínsecas que se dan en esta área y que ponen en liza valores co-
mo el respeto y la valoración de los demás. De igual importancia
son la cooperación y la resolución de conflictos, indispensables
en el fomento de las habilidades sociales del alumno. Así, uno de
los grandes retos que normalmente se presentan ante los plan-
teamientos escolares inclusivos acostumbra a ser el enfoque de
la Educación Física ante la presencia de diferentes discapacidades.
Podría pensarse que muchos juegos y tareas que se llevan a cabo
en esta área
a priori
pueden parecer una barrera para la par tici-
pación de un alumno con discapacidad. En ocasiones se recurre
a descar tar la par ticipación de dicho alumno («Juan a este juego
no puede jugar»), o bien, se propone dentro del juego una tarea
de carácter presencial pero poco o nada par ticipativa («Pedro
en este juego hará de árbitro») e, incluso, se proponen unas
adaptaciones inadecuadas que provocan tanto la desmotivación
del grupo como la del propio alumno con discapacidad («quien
compita con Sofía no podrá correr, sino que irá andando»).
Inclusión.
Para afrontar este reto con garantías se debe apostar,
entre otros elementos, por una formación inicial del profesorado
donde la inclusión no sea una posibilidad, sino un compromiso
desde todas las vertientes, un compromiso con todos y cada uno
de nuestros alumnos, un compromiso con la función de educador.
Es impor tante afrontar la formación del futuro profesor dando
un salto, como López Pastor
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define, desde el perfil del
técnico
aplicador de un currículo
ya elaborado, a la figura del educador
diseñador que elabora y desarrolla su propio currículo a par tir
de las características de sus propios alumnos y de su centro. Un
futuro profesor que potencie que los procesos de desarrollo
de la educación no se limiten al entrenamiento y a la instruc-
ción de tareas y habilidades específicas mediante la adquisición
y retención de la información, sino que desarrolle procesos de
inducción y de comprensión. Estas supondrán la adquisición de
Educación física e inclusión
del alumnado con discapacidad
Txema Córdoba
Profesor en la FPCEE Blanquerna,
Universitat Ramon Llull
Profesor en el CEIP Xarau de Cerdanyola del Vallès
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