Page 6 - Sobre Ruedas - Revista 76

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/ Institut Guttmann
Neurorrehabilitación
que tiene, las esperadas en las tareas por realizar y las relacio-
nadas con las demandas del entorno (Dixon y Backman, 1999).
Las personas que han sufrido un traumatismo craneoencefálico
pueden presentar dificultades para reconocer los cambios en las
capacidades de la propia persona, problemas para identificar las
propias habilidades y debilidades, baja capacidad de tolerancia
y frustración (Ownsworth y Clare, 2006).
La sensibilidad social hace referencia a la capacidad de
reconocer las propias emociones y las de los demás, se
relaciona con la empatía y asertividad. Con frecuencia las
dificultades de habilidad social dan lugar a problemas de
este tipo, tanto en el ámbito familiar como con el resto de
entornos de la sociedad.
Otra de las habilidades sociales específicas sería la capacidad
para solucionar los problemas. Las principales dificultades se
centran en identificar problemas y objetivos, generar alternati-
vas, simplificar los problemas, valorar su forma de resolverlos,
generalizar los aprendizajes y la baja autoconfianza.
Tratamiento
El tratamiento neuropsicológico de habilidades sociales tiene
como objetivo general potenciar el nivel cognitivo de la persona,
incrementar las habilidades sociales, controlar las conductas no
adaptativas, aumentar la autoestima, generalizar los avances
y, por tanto, mejorar la funcionalidad e independencia de las
personas en sus actividades de la vida diaria.
El tratamiento en habilidades sociales que estamos desarro-
llando en el departamento de Neuropsicología del Institut
Guttmann se realiza en pequeños grupos con el objetivo de
personalizar el tratamiento y debido a que las características
conductuales y cognitivas de los pacientes desaconsejan gru-
pos de mayor tamaño. La duración del tratamiento es de seis
meses aproximadamente, con una frecuencia de dos sesiones
semanales de una hora.
Los pacientes que, tras realizar rehabilitación cognitiva
informatizada, presentan alteración de la conducta y las
habilidades sociales confirmada por la familia, formarán
parte de los grupos de tratamiento de habilidades sociales,
siempre que presenten un perfil neuropsicológico similar.
Tanto al inicio como al final del tratamiento se administran
una batería de pruebas neuropsicológicas, como por ejemplo
cuestionarios de valoración de las habilidades sociales, con el
objetivo de establecer una línea básica y valorar los cambios en
el perfil cognitivo-conductual que hayan podido experimentar
los sujetos a lo largo del tratamiento.
El tratamiento se centra en las habilidades sociales básicas y
específicas, pero también se realizan ejercicios cognitivos de
atención, memoria y funcionamiento ejecutivo destinados a
mejorar las habilidades cognitivas de los pacientes e incremen-
tar el grado de funcionalidad y, por tanto, el impacto sobre la
calidad de vida tanto para ellos como para sus familias.
Este tipo de intervención requiere la participación activa
de las familias durante el proceso de rehabilitación, debido,
principalmente, a dos razones fundamentales:
H
El impacto emocional que el daño cerebral supone para los
miembros de la familia, principalmente para el cuidador
principal.
H
El mayor reconocimiento del papel que ejercen los familiares,
como apoyo y asistencia durante el periodo de recuperación
y a lo largo del tiempo (Muñoz-Céspedes, Tirapu, 2001).
SR
Transtorno social
Variables moderadoras
Estado premórbido
Síntomas adquiridos
Demandas entorno
Disfunción neurológica
Gravedad
inicio/evolución
Localización
Extensión
daño cerebral
Pronóstico
Autorregulación social
Autoconciencia social
Sensibilidad social
Solución de problemas
Intervención
Psicoeducativa
Soporte emocional
Conductual
Psicoterapéutica
Farmacológica
H
Modelo neuropsicológico de intervención psicosocial