Page 20 - Sobre Ruedas - Revista 76

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La entrevista
¿Cuánto tiempo hace que trabajas como
asistente personal?
Desde el mes de mayo del año 2007.
Anteriormente había trabajado en un piso-
residencia para personas con movilidad
reducida, aunque las tareas no eran las
de un asistente personal (AP), sino más
bien las de una cuidadora.
¿Cuáles son los motivos para dedicarte
a esta actividad?
Yo soy educadora social, y la posibilidad de
trabajar como AP me surgió mediante la
directora del piso-residencia donde había
trabajado; ella conocía a una persona que
había entrado a formar parte del proyecto
piloto de la Federación ECOM, como
usuaria, y buscaban alguien que pudiera
hacer de AP. Además, considero que soy
una persona sociable y me motivan los
trabajos que implican un trato directo
con las personas, ya que esto me aporta
satisfacción personal.
¿Qué valores y qué aptitudes crees que
debe reunir una persona que quiera ejer-
cer de AP?
Más que valores, destacaría que un AP ha
de ser una persona flexible, cumplidora,
paciente, constante, discreta, comprometida,
con capacidad de empatía y respetuosa
en lo que concierne a la vida personal de
la persona con movilidad reducida.
¿Consideras necesario tener una forma-
ción previa?
Considero importante tener algunas no-
ciones básicas y generales en cuanto a
las actividades de la vida diaria (ducha,
higiene, movilizaciones…), pero no son
imprescindibles. Soy de aquellas personas
que cree que la experiencia es un grado y
que todo se puede aprender. El conocimiento
teórico marca una línea general a seguir,
pero la experiencia se adquiere mediante
la persona con diversidad funcional, ya que
es quien enseña al AP los conocimientos
prácticos que requiere.
Te pueden enseñar a hacer movilizacio-
nes, cambios posturales, etcétera, pero,
al final, es la persona con diversidad
funcional la que sabe cómo quiere que le
ayuden a hacer la movilización o cómo
se siente más cómoda en el momento de
sentarse en la silla.
Cada persona es unmundo y, por tanto, cada
vez hay cosas que es necesario aprender
de nuevo como AP. Esta es la riqueza y
lo que da la polivalencia al AP.
¿Has asistido a diferentes personas con
diversidad funcional?
No, desde el principio ayudo (no me gusta
mucho el término asistencia) a la misma
persona con diversidad funcional. De
todas formas, creo que no tendría pro-
blema en ser AP de otra persona. Creo
en la importancia de que la persona con
diversidad funcional tenga una bolsa
de AP disponibles a fin de facilitar el
servicio. Creo que la constancia y la
duración prolongada de la relación entre
la persona con diversidad funcional y el
asistente personal son buenas, fomentan
el conocimiento el uno del otro, la con-
fianza, la agilidad… Pero también es
verdad que una relación que dure mucho
tiempo corre el riesgo de estropearse,
estancarse o hasta de “viciarse” y, por
tanto, es positivo poder disponer de un
fondo de asistentes personales para poder
cubrir suplencias, etcétera.
¿Cuáles son las principales tareas que
realiza un AP?
Son muchas tareas y muy variadas. El
servicio de asistente personal cubre todos
los ámbitos de la vida diaria de la perso-
na con movilidad reducida y, por tanto,
abarca el ámbito doméstico, el laboral,
el formativo, el de ocio y tiempo libre,
etcétera. El asistente personal realiza
las tareas que acuerda con la persona
con diversidad funcional al principio de
la relación.
Para poner un ejemplo, mis tareas
como asistente personal van desde la
colaboración en la higiene personal, la
preparación de comidas, la realización
de tareas domésticas (¡hasta el brico-
laje sencillo!), la atención de personas
que están a cargo de la persona con
diversidad funcional, ya sean hijos,
sobrinos, padres, etcétera, acompa-
ñamientos durante el trabajo, visitas
al médico, al cine, al gimnasio, una
cena, un viaje, hasta la conducción del
vehículo de la persona con diversidad
funcional… Como veis, entretenimiento
y diversidad de tareas no me faltan…
¡no se puede decir que el trabajo de AP
sea monótono y aburrido!
¿Cómo crees que debe ser la relación
entre la persona con diversidad funcional
y su AP?
La relación entre el AP y la persona con
diversidad funcional es una relación labo-
ral. Yo, como AP, no soy ni la cuidadora
ni la amiga de la persona para la que
trabajo. El AP hace todas las acciones
que la persona con movilidad reducida
no puede hacer por su afectación física.
En mi caso, yo solo soy las manos y los
pies de la usuaria del servicio y, por
tanto, es siempre ella la que toma las
decisiones.
En una relación que es tan estrecha, cuando
se crea alguna situación de desacuerdo
¿cuál crees que es la mejor manera de
solucionarla?
Creo que la mejor forma de solucionarla es
como en cualquier otra relación, hablando
Entrevista a Anna Castelló,
asistente personal
Anna Castelló trabaja como asistente personal, una actividad que, aunque no es nueva, sí que se regulará a partir del
desarrollo de la Ley 39/2006 de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia.
Recientemente se ha publicado enCatalunya laOrdenASC 471/2010, por la cual se regulan las prestaciones y los profesionales
de la asistencia personal en Catalunya.
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/ Institut Guttmann