Page 18 - Sobre Ruedas - Revista 75

Basic HTML Version

18
/ Institut Guttmann
Los axones seccionados de la médula espinal son capaces de
regenerarse en injertos de nervio periférico, pero no a lo largo
de la propia médula espinal. La ausencia de regeneración en el
SNC parece debida más a una limitación que a una ausencia
de la síntesis de factores neurotróficos. Los factores neurotró-
ficos son moléculas capaces de promover la supervivencia, el
crecimiento y la diferenciación de las neuronas y de regular
su plasticidad sináptica en el sistema nervioso. Existen gran
variedad de estudios en los que se ha demostrado que la apli-
cación de diferentes factores neurotróficos, tales como FGF,
NGF, EGF, BDNF, GDNF, VEGF, PDGF, NT3 y NT4/5, aumenta
la supervivencia de las neuronas supraespinales y tiende a
promover la regeneración en la médula espinal, tanto de los
axones procedentes de vías motoras como en los de las vías
sensoriales, aunque en un grado limitado.
Las lesiones del SNC se caracterizan por la activación de los
astrocitos, que da lugar al proceso conocido como reactividad
glial. Los astrocitos (células nerviosas en forma estrellada
presentes en el cerebro) reactivos colocan sus engrosadas
prolongaciones alrededor de la zona de lesión, separando así la
región lesionada del resto del tejido medular. Ello constituye la
denominada cicatriz glial. Esta cicatriz no sólo está formada
por los astrocitos reactivos, sino también por precursores de
oligodendrocitos, células meníngeas y fibroblastos, que ayudan
a la formación de una lámina rica en proteoglucanos alrededor
de la zona lesionada. Los proteoglucanos limitan la regenera-
ción de los axones centrales a través de la cicatriz glial. Se ha
demostrado que el uso de condroitinasa-ABC, una enzima que
degrada proteoglucanos, permite la regeneración de los axones
medulares a través de la cicatriz glial y mejora las respuestas
funcionales, ofreciendo resultados prometedores.
La mielina del SNC representa otra de las fuentes con mayor
poder inhibidor de la regeneración axónica. En la actualidad
se conocen tres inhibidores de la regeneración asociados a la
mielina: Nogo, la glicoproteína asociada a la mielina (MAG)
y la glucoproteína mielínica del oligodendrocito (OMgp). Los
tres inhibidores actúan mediante el mismo receptor (NgR) y la
misma vía de transducción intracelular (RhoA). Se han ensayado
algunos tratamientos para bloquear los inhibidores asociados
a la mielina con buenos resultados experimentales.
Terapia celular
Los trasplantes celulares o de tejido son la estrategia que probable-
mente ha ofrecido resultados más esperanzadores en la reparación
de las lesiones de la médula espinal en estudios experimentales.
Los beneficios de trasplantar tejido o células en la médula espinal
dañada podrían deberse a que son capaces de rellenar la cavidad
cística originada tras la lesión, modular los procesos lesivos de la
fase de lesión secundaria, proporcionar un soporte adecuado por
donde los axones espinales puedan regenerarse, sintetizar factores
de crecimiento necesarios para la regeneración axónica y para
la supervivencia de las neuronas afectadas tras la lesión y, en el
caso de contener células madre, sustituir las neuronas y células
gliales que han muerto tras el proceso de lesión.
En las últimas dos décadas se han efectuado numerosos estudios
experimentales trasplantando una gran variedad de células con
el fin de reparar las lesiones medulares. Entre ellas, inicialmente
destacaron los injertos de nervio periférico y los trasplantes
de células de Schwann, de células de glía envolvente del bulbo
olfatorio y de macrófagos activados. Posteriormente, con el
desarrollo del conocimiento sobre las células madre, el interés
por la terapia celular se ha generalizado a diversas patologías,
incluidas las lesiones del SNC.
Trasplantes de células de Schwann
Las células de Schwann son las células gliales que sirven
de soporte en el SNP. Dado que las células de Schwann son
esenciales para la regeneración axónica en las lesiones de los
nervios periféricos, los injertos de células de Schwann aisla-
das se han estudiado ampliamente como posible terapia para
promover la regeneración axónica tras una lesión medular.
Diferentes estudios han demostrado remielinización, regene-
ración axónica y recuperación funcional tras injertos de nervio
periférico, implantados mediante microcirugía en una sección
medular, o de células de Schwann, trasplantadas en la región
de médula lesionada, especialmente cuando se suplementan con
algunos factores neurotróficos. A pesar de ello, esta estrategia
tiene ciertas limitaciones, ya que los axones se regeneran en
la región del trasplante, pero son incapaces de atravesar la
interfase injerto-SNC y, por lo tanto, no consiguen conectar
nuevamente con sus dianas. Este hecho se debe a que las
células de Schwann producen una influencia negativa sobre
los astrocitos, de forma que éstos forman una barrera en la
interfase con el injerto con alto contenido en proteoglucanos
que impiden la regeneración axónica.
Trasplantes de células de glía envolvente
En el sistema olfatorio hay una renovación constante de las
neuronas sensoriales olfativas. Los axones de las neuronas
generadas son capaces de crecer y cruzar la frontera SNP-SNC
Investigación / Innovación
Neuroprotección
Modulación de la reactividad glial
Promoción de la regeneración
Restitución neural
Tratamiento
farmacológico
Trasplante
celular
Guías sintéticas
Bloqueantes de inhibición
Factores neurotróficos
Trasplante celular
Promoción de la
neurogénesis
Células madre
prediferenciadas
Estrategias multifactoriales para la reparación de la lesión medular