Page 12 - Sobre Ruedas - Revista 75

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Trataremos de establecer algunas ideas marco sobre los temas de la autonomía personal y la vida independiente en un contexto de
cambio social tan importante como el que estamos atravesando. Lo que parece claro es que estamos avanzando hacia un tipo de
sociedad con más riesgos, con más vulnerabilidades. Hay algunos autores que hablan de esta sociedad como una sociedad en que se
incrementan los factores de imprevisibilidad, de riesgo en general (Ulrich Beck). Otros nos hablan de una sociedad líquida (Zygmunt
Bauman), en el sentido de una sociedad menos estructurada, con menos vínculos. Hoy en día, por ejemplo, tenemos una relación
mucho más coyuntural y precaria con el trabajo (véanse al respecto los comentarios de Richard Sennett en“La corrosión del carácter”)
y ello no es anecdótico, sino que genera cambios vitales de gran impacto estructural. Un dato: el 60% de los contratos laborales que
se hicieron el año pasado en Barcelona tenían una duración de menos de un mes. Estamos ante una realidad laboral profundamente
discontinua, precaria y, en este sentido, es difícil imaginar proyectos de vida estables, continuados a lo largo del tiempo.
A fondo
Vivir con independencia
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/ Institut Guttmann
Joan Subirats
Catedrático de Ciencia Política,
Instituto de Gobierno y Políticas Públicas,
Universitat Autònoma de Barcelona
La estructura familiar
En el ámbito de la estructura familiar, es evidente también que
las transformaciones son espectaculares. Los modelos familiares
se alejan cada vez más de la tradición de la familia extensa y se
diversifica enormemente la tipología de las familias. Como es
sabido, los únicos tipos de familia que crecen en España son los
formados por una y dos personas, mientras que los demás tipos
están descendiendo numéricamente. En Barcelona ciudad, en
el 25% de los hogares vive sólo una persona -en muchos casos,
son personas mayores, de más de 65 años, pero no es ese el
único perfil- y sólo el 30% de los hogares de Barcelona pueden
catalogarse de tradicionales, en el sentido de pareja con hijos, el
otro 70% tienen estructuras y características muy distintas.
En el fondo, y más allá del cambio tecnológico que está en la
base de muchos de esas transformaciones, lo que está sucediendo
es que crece la imprevisibilidad, ya que los elementos que ayu-
daban a establecer redes de apoyo, más o menos permanentes,
trabajo, familia, han ido convirtiéndose en más frágiles y, por
tanto, la sensación general es de aumento del riesgo.
En este sentido, es evidente que la sociedad actual es una socie-
dad que tiende a generar procesos de individualización mayor
y ésta es, sin duda, una de las características esenciales de la
nueva época, lo cual tiene, como casi todo, aspectos positivos y
negativos. Lo recomendable es no tratar de enfrentarse a esta
nueva realidad desde una lógica de añoranza, pensando en que
“cualquier tiempo pasado fue mejor”, ya que conviene pensar que
no a todos les iba igual de bien en esos “tiempos pasados”.