Page 10 - Sobre Ruedas - Revista 75

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/ Institut Guttmann
Grupos de psicofármacos
Antidepresivos
Sus indicaciones son amplias y están avaladas por gran cantidad
de estudios. En daño cerebral se utilizan para el tratamiento
de la depresión y la ansiedad, la labilidad emocional, la apatía,
las alteraciones de la alimentación, principalmente hiperfagia
(aumento excesivo de la ansiedad de comer), los comportamien-
tos obsesivos y el dolor neuropático.
Dentro de los antidepresivos existen subgrupos. Quizá el más
conocido es el de los inhibidores de la recaptación de serotoni-
na: fluoxetina (Prozac®), paroxetina (Seroxat®) y citalopram
(Seropram ®). Otros actúan sobre la serotonina y la noradre-
nalina: venlafaxina (Vandral®).
Ansiolíticos benzodiacepínicos
Las indicaciones en pacientes con patología neurológica son los
estados de inquietud motora y ansiedad, las crisis de agitación,
la espasticidad, el dolor neuropático y, en algunos casos, como
coadyuvantes en crisis comiciales. Los más usados en nuestro
centro son el clonazepam (Rivotril®), el clorazepato (Tranxi-
lium®) y el diazepam (Valium®).
Antiepilépticos
El nombre tiene su origen en el primer uso que se dio a este tipo
de medicamentos en los años 30, con la aparición de la fenitoína,
y fue a partir de los años 70, con la nueva era de antiepilépticos
(carbamazepina y valproato), cuando se descubrió su utilidad
más allá de la epilepsia. Está demostrada su eficacia como es-
tabilizadores del ánimo, en el tratamiento de la impulsividad, la
irritabilidad y las diferentes formas de agresividad y en el dolor
neuropático. También existen datos que apoyan su uso en pacientes
con abuso de alcohol y tóxicos. Algunos de los mas usados son
el ácido valproico (Depakine®), la gabapentina (Neurontin®)
y la lamotrigina (Lamictal®), entre otros.
Neurolépticos o antipsicóticos
La principal indicación de estos medicamentos son las crisis
de agitación psicomotora, la agresividad y los estados psi-
cóticos que cursan con delirios o alucinaciones. A día de hoy
muchos de ellos están aprobados como estabilizadores del
ánimo y para el control de impulsos. Uno de los más antiguos
y eficaces es el haloperidol, que todavía se sigue utilizando.
En daño cerebral es preferible usar antipsicóticos modernos
como la risperidona (Risperdal®), la quetiapina (Seroquel®)
o la olanzapina (Zyprexa®).
Psicoestimulantes y dopaminérgicos
Son fármacos que potencian las funciones cognitivas, principal-
mente la atención, aumentan el grado de alerta, la concentra-
ción, la actividad motora y la iniciativa. Entre otros, usamos
la amantadina, la bromocriptina y el modafinilo.
Hipnóticos
Optamos por medicamentos sin potencial adictivo del tipo
de la trazodona o el zolpidem.