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Neurorrehabilitación
“Ya no es el mismo
de antes”
Independientemente de cuál sea la causa del daño cerebral adquirido, tras la lesión, el paciente puede experimentar
diferentes alteraciones, tanto en su conducta como en sus emociones, que le pueden convertir en una persona distinta.
Lesión cerebral y alteraciones del comportamiento
Beatriz Castaño
Médico especialista en Psiquiatría
Área Neuropsicosocial Institut Guttmann
En 1848 Phineas Gage, un obrero de ferrocarriles, sufrió un
accidente a consecuencia de una explosión. Una barra de metal
de 6 kg de peso, 1 m de largo y más de 3 cm de diámetro le
atravesó el cráneo por la mejilla izquierda y salió por la parte
superior tras pasar por la corteza cerebral. Al cabo de dos
meses, el paciente fue dado de alta por el médico considerando
que estaba del todo recuperado ya que no presentaba ninguna
alteración física ni del lenguaje.
Veinte años después, el doctor Harlow, que había tratado al paciente,
describió en una publicación médica: “El equilibrio o balance entre
su facultad intelectual y sus propensiones animales se destruyó, se
volvió irreverente, blasfemo, impaciente y obstinado”.
A raíz del accidente, Phineas perdió su trabajo y nunca más fue
capaz de mantener uno por mucho tiempo, pues los abandonaba
o le echaban por sus continuas riñas con los compañeros. Su
matrimonio terminó, ya que su esposa consideraba que no era
el mismo de antes y se había convertido en un hombre agresivo.
Tras trabajar en varias granjas, Phineas fue exhibido en el circo,
en el que enseñaba orgulloso su herida y la barra de hierro que
la provocó. Murió hacia los 38 años debido a crisis epilépticas.
Actualmente se conservan tanto su cráneo como la barra de hierro
en el museo de la universidad de Harvard, puesto que fue uno de
los primeros casos descritos en la historia de la medicina donde
se puso en evidencia la relación entre una lesión del cerebro y
cambios en el comportamiento.
En nuestros días la historia de Phineas se sigue repitiendo con di-
ferentes nombres y mecanismos de lesión: caídas desde andamios,
atropellos, accidentes de coche o moto, entre otros. Aunque han
pasado 162 años y ha habido un gran desarrollo en la medicina,
desafortunadamente, todavía las secuelas del comportamiento
pueden no ser adecuadamente diagnosticadas o tratadas, dejando
al individuo que las sufre y a sus familiares en una situación de
sobrecarga emocional crónica y deterioro en la calidad de vida.
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/ Institut Guttmann