Page 4 - Sobre Ruedas - Revista 72

Basic HTML Version

/ Institut Guttmann
Educación sanitaria
en neurorrehabilitación
La instrucción del paciente y su familia es una parte importante del cuidado enfermero y representa una de las funciones más
exigentes de la enfermería actual, siendo su principal misión procurarles la adquisición de los conocimientos y habilidades
necesarias para el desarrollo de una vida lo más autónoma y saludable posible.
Siguiendo las recomendaciones de la Joint Comisión on Acre-
ditation of Headlthacare Organitations (JCAHO) y las normas
institucionales, los diferentes profesionales que componen
el Área de Enfermería del Institut Guttmann tienen como
misión desarrollar con pericia las funciones, las técnicas y los
procedimientos propios de su profesión y, como especialistas
en neurorrehabilitación, procurar para cada paciente y su
familia la adquisición de los conocimientos y habilidades
necesarias para el desarrollo de una vida lo más autónoma,
saludable y satisfactoria posible. Además, como miembros del
Institut Universitari, son responsables de generar y transferir
nuevos conocimientos en este ámbito de las neurociencias y,
mediante su actitud, deben velar por la dignidad y el respeto
a los derechos de las personas con discapacidad.
Este amplio programa de educación tanto del paciente como
de la familia se centra en los siguientes campos de actuación:
nutrición, respiración, eliminación, higiene, vestido, movilidad,
piel, reposo/sueño, dolor/espasticidad, medicación y prevención
de las olas de calor, en los que deben tenerse en cuenta tres
parámetros básicos: signos, causas y prevención. A modo de
ejemplo, presentamos, a continuación, algunos de sus puntos
más importantes:
Úlceras por presión
Los signos en los que debemos fijarnos son: cambios del color de
la piel: blanquecina/rojiza, temperatura al tacto, inflamación,
endurecimiento, piel abierta y ampollas o rascada. Su causa
más habitual es la presión mantenida y prolongada sobre partes
óseas, pudiendo subsanar la situación evitando la falta o el uso
inapropiado del cojín y/o colchón, la presencia de objetos bajo
el cuerpo (monedero, encendedor, migas de pan, arrugas de la
sábana), la posición incorrecta al estar sentado o acostado, no
seguir el programa de cambios posturales, no seguir el programa
de liberación del punto de presión en la silla, el uso de ropa
muy ajustada, con costuras duras, los zapatos inadecuados,
férulas inapropiadas y falta de higiene.
¿Cómo prevenirlas? Con una completa inspección de la piel dos
veces al día, al levantarse y al acostarse, insistiendo en utilizar
un espejo para aquellas zonas de difícil visualización, seguir
el programa de cambios posturales, al menos cada tres horas,
liberar de presión las zonas óseas utilizando cojines, utilizar
el cojín y colchón más adecuado para cada persona, mantener
Neurorrehabilitación
Esencial para una buena calidad de vida
Antonio Negrete
Supervisor enfermería
Institut Guttmann