Page 28 - Sobre Ruedas - Revista 70

Basic HTML Version

28
/ Institut Guttmann
Una experiencia
fantástica…
Mis seis fantásticos hermanos decidieron que yo, afectada de una enfermedad degenerativa (ELA), tenía que vivir la experiencia
de hacer un viaje en el AVE. Así que el día fijado hicimos camino hacia la estación de Sants de Barcelona con destino Madrid.
Me acompañaban treinta personas, un grupo formado por todos
mis hermanos, mis sobrinos y mis hijos, además de los novios
y novias de algunos de ellos. También viajaba con nosotros mi
amiga Filomena.
Cuando llegamos a la estación el personal de servicio de Renfe
ya me estaba esperando para subirme al tren. Colocaron una
plataforma elevable para acceder con la silla al vagón. El
acceso fue fácil y cómodo. En el vagón había un espacio des-
tinado para mí, suficiente para poder moverme con la silla,
equipado con una mesa y dos butacas. Al lado mismo había un
servicio totalmente adaptado.
El viaje fue rápido, en menos de tres horas estábamos en Ma-
drid. Se me pasó volando, nunca mejor dicho porque la velo-
cidad de viaje era de 300 km/h.
El servicio fue impecable. Animo a todas las personas que
tienen que desplazarse con silla de ruedas a que se decidan a
viajar y salir de casa, que cada vez hay más servicios adapta-
dos para nosotros, a pesar que las calles del centro de Madrid
dejan bastante que desear en cuanto a rampas en las aceras y
accesos. Hay mucho que hacer todavía.
Fueron dos días por Madrid dando vueltas con la Ferrari (mi
silla) y mi querida superfamilia. La experiencia fue fantástica
y, a pesar del cansancio, valió la pena.
Assumpció Zorita
Experiencias