Page 20 - Sobre Ruedas - Revista 69

Basic HTML Version

fundació institutguttmann
20
Vamos a dejar nuestras necesidades médicas
al mismo nivel que los demás (el derecho a
la salud es uno más) y nuestra realidad va a
ser considerada en todo el país y en todas las
administraciones como una cuestión de dere-
chos, de todos los derechos: humanos, políticos,
sociales y económicos.
Tras estos avances legislativos, las cosas deberían
cambiar rápidamente. Las políticas sociales ymu-
chas leyes deben adaptarse tanto a la Conven-
ción como a la LIONDAU, nuestras asociaciones
deberían hacer de la lucha por los derechos y las
denuncias judiciales su prioridad, por encima de
las tareas que tradicionalmente las entretienen:
los servicios y los aspectos médicos.
Deberíamos de ser considerados socialmente
como enfermos y todas las administraciones,
los agentes sociales y todo el movimiento aso-
ciativo deberían colaborar en la difusión de
esta nueva visión que nos hace ciudadanos y
ciudadanas discriminados y en lucha política
social y legal por nuestra igualdad de oportu-
nidades. No somos nosotros los que estamos
mal hechos, es la sociedad la que construye
barreras que nos discriminan por no ser como la
mayoría que ostenta el poder, algo muy pare-
cido a lo que les pasa a otros colectivos como
los homosexuales, las mujeres, las personas de
otra raza o religión, etcétera.
Sin embargo, la realidad es bastante distinta. La
ley social más importante aprobada hace muy
poco, la Ley de “inDependencia”
(3)
, no ha segui-
do estas ideas, en un claro retroceso ideológico
aceptado por todos.
Las personas con diversidad funcional apenas
reivindicamos nuestros derechos, al igual que
nuestras asociaciones apenas hacen ninguna
denuncia, a pesar de que pueden hacerlo por
fin (así lo indica el artículo 19 de la LIONDAU).
La aprobación de la Convención de la ONU
apenas ha tenido repercusión, especialmente
en las comunidades autónomas y en el movi-
miento asociativo.
La realidad es que estas dos leyes nos dan herra-
mientas para poder luchar por nuestros derechos
y nos apoyan en la lucha por un cambio demen-
talidad de toda la sociedad, pero las ignoramos,
no las utilizamos. El pasado demuestra que, si no
luchamos por nuestros derechos, se quedarán
en papel mojado.
Ha llegado la hora y han llegado las leyes, es el
momento de hacer que dejen de estar sólo en
papel y de llevarlas a las calles, a las escuelas,
a la prensa, a la televisión a los autobuses, a los
trenes, a las universidades, a las administracio-
nes, a los productos, a los servicios, etcétera.
¡Es hora de despertar! ¡Es hora de luchar por ser
ciudadanos de pleno derecho! Porque la diver-
sidad funcional es una cuestión de derechos,
no una enfermedad, y porque las leyes nos
amparan. Ahora toca conocerlas, entenderlas,
difundirlas y usarlas.
De nosotros depende no sólo nuestro futuro,
sino el de todos aquellos que mañana serán
discriminados por su diversidad funcional; en
realidad, de todos aquellos que envejezcan
junto a nosotros.
¡Un mundo mejor para nosotros hoy es un mundo
mejor para todos mañana!
Javier ROMAÑACH CABRERO
Foro de Vida Independiente
(1)
LEY 51/2003, de 2 de diciembre, de igualdad de opor tunidades,
no discr iminación y accesibi l idad universal de las personas con
discapacidad.
(2)
BOE del lunes 21 de abril de 2008. Instrumento de Ratificación de la
Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad, hecho
en Nueva York el 13 de diciembre de 2006.
(3)
Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de promoción de la autonomía
personal y atención a las personas en situación de dependencia.